Te invito a leer Morir para ser yo, escrito por Anita Moorjani y publicado por primera vez en 2012. La ECM (Experiencia Cercana a la Muerte) que vivió Anita en 2006 la ayudó a darse cuenta de que no era quien pensaba ser y que la vida, en su infinitud, era perfecta y adecuada, con independencia de que a veces, enredada en el ego y en las apariencias, sintiera que su existencia era caótica y carente de sentido pleno. Ella es un caso más de remisión espontánea de una “enfermedad” (le diagnosticaron un cáncer en abril de 2002).

Cinco semanas en el hospital. Marzo 2006. Anita está en la UCI, enganchada al oxígeno y asistida por otras máquinas que le regalaban fluidos y glucosa  de forma intravenosa. Le introducen una sonda de alimentación por la nariz y la garganta. Y en su ECM y con sus palabras sintió así:

“Sabía cuándo la gente venía a verme, quiénes eran y qué hacían. Aunque mis ojos estaban cerrados, era totalmente consciente de todos los detalles que había a mi alrededor y más allá, hasta el más mínimo. La agudeza de mi percepción era mayor que si hubiera estado despierta y utilizando mis sentidos físicos con normalidad. Simplemente parecía saberlo y comprenderlo todo; no solo lo que estaba ocurriendo a mi alrededor , sino también lo que sentía todo el mundo, como si pudiera ver y sentir el interior de todas las personas. Podía percibir su miedo, su desesperación y su resignación ante mi estado” (pág. 92)

Cuando acompañas a una persona muriente, ya sea en la UCI, en casa, en una carretera o en un avión, quizá recuerdes estas palabras de Anita. Un ser muriente escucha, siente, percibe… y lo hace desde un estado de expansión que ni siquiera puedes imaginar, a no ser que ya hayas vivido una experiencia similar a la suya (en estado meditativo, por ejemplo).

Por favor, ten cuidado con lo que hablas en presencia de ese ser humano  (las enfermeras y médicos también podrían hacerlo), con las emociones que cargas cuando los tocas y los besas, con los libros que les lees, con las canciones que les cantas… Están más vivos que tú aunque su cuerpo esté aparentemente desposeído de energía vital.

Continuamos con el libro. Anita Moorjani explica que durante su ECM:

“Pude verme a mí misma con nuevos ojos y me di cuenta de que era un bello ser del universo. Comprendí que el mero hecho de existir me hacia merecedora de consideración y ternura en vez de enjuiciamiento y crítica. No hacía falta que hiciera nada concreto; me merecía ser amada por el mero hecho de existir, nada más y nada menos. (pág. 102)

 

ANITA MOORJANI MORIR PARA SER YO RAQUELA JIMENO BUENA VIDA BUENA MUERTE MADRID TALLERES

Morir para ser Yo, Anita Moorjani

 

Anita decide ahora desde el corazón lleno de amor y no desde el miedo. ¿Cómo sería tu vida sintiéndote amado cada día? ¿Qué decisiones tomarías? ¿A qué personas les dirías adiós y a cuáles les darías la bienvenida? ¿A quién llamarías para decirle “Te quiero”? ¿Te guardarías para ti tantos abrazos y besos que no has dado aún? ¿Te atreverías a materializar ese sueño que dejaste aparcado porque no era el momento oportuno?

A esta mujer se le murieron de golpe su memoria, sus creencias, su pasado, su biografía, su personalidad, su ya caduca programación celular… Y tú, ¿Cuántas veces te moriste el mes pasado, el año pasado? ¡Tantas que ni siquiera cuenta te has dado! ¿Cuánto amor había detrás de cada micromuerte? ¿Cuántas lecciones amorosas has recordado? ¿Te has percatado de que tras el duelo (un parto, una separación, un hijo que se marcha de casa, la menopausia que llega…) te has hecho mejor persona, un ser más sensible, más abierto, más tolerante y más atractivo?

Nos reparimos una y otra vez con cada micromuerte y en cada parto nace una nueva versión de ti mismo. Eres lo que eres, entre otras razones,  porque te atreves a desprenderte de pensamientos que te merman la capacidad para maravillarte de tu existencia. Cada vez que le dices a un pensamiento: “Puedes irte. Ya no te necesito” tomas decisiones distintas y provocas acontecimientos diferentes en tu vida cotidiana. ¡Hay mucha vida después de una micromuerte! Es la magia de morirse a cada instante…

Morir para ser yo (Dying to be me) es un libro sencillo, como Anita Moorjani. E independientemente de que creas o no en las ECM merece la pena leerlo. Te comparto un listado de libros que hablan de las ECM. Entre ellos están Vida después de la vida, de Raymond Moody y Vida después de la muerte de mi querida Elisabeth Kubler Ross.

En este vídeo en Youtube puedes escuchar a Anita Moorjani y la dulzura de sus palabras. 1:34:36. Subido por M. Pez Miana el 15 de julio 2013.

 

Un abrazo sincero

*Si estás interesado en asistir a mi próximo taller trimestral, llámame y hablamos. Lo haré en Madrid y comenzaremos en noviembre 2017. Dos sábados al mes en sesiones de cuatro horas.

Buena vida, buena muerte